que une cuidado
Kelyos nace en Chile para llevar la fotoprotección diaria más allá del SPF.
Su fotoprotector facial sólido SPF30 combina protección UVA/UVB, hidratación y acción antioxidante en una fórmula desarrollada con bioactivos marinos.
del sol, un
Una fórmula hipoalergénica basada en plantas y minerales, sin fragancias sintéticas, sin ingredientes de origen animal.
Ayuda a mantener la hidratación y el confort de la piel durante la exposición diaria.
Filtros minerales de óxido de zinc y dióxido de titanio para una protección UVA/UVB de amplio espectro.
Bioactivos marinos que ayudan a proteger la piel frente al estrés oxidativo asociado a la exposición solar.
El factor de protección UVA es el apoyo fundamental que genera defensa en las capas más profundas de la piel, protegiéndola contra el daño celular invisible, el fotoenvejecimiento y las manchas. Mientras que el clásico SPF o FPS mide principalmente la protección contra los rayos UVB (responsables de las quemaduras solares), la protección UVA evita los estragos de una radiación silenciosa que está presente todo el año, incluso en días nublados.
Su formula contiene: aceite pepita de uva, Vitamina E, manteca de Karité, ademas de bioactivos marinos de fitoplacton y huiro flotador, que son conocidos por sus propiedades para apoyar la hidratación, humectación, efecto calmante y antioxidante de la piel.
Kelyos fue creado desde una mirada integral del cuidado diario: proteger frente a la radiación solar mientras acompaña las necesidades de la piel con hidratación y acción antioxidante. Combina protección y sensorialidad para lograr una distribución uniforme y un acabado natural sobre la piel.
Kelyos desarrollará su innovación a partir de una cadena trazable de Macrocystis pyrifera, un huiro cultivado bajo condiciones controladas en Chile. Desde su cultivo hasta la obtención del extracto, buscamos conocer cada etapa del proceso para transformar un recurso marino en un ingrediente cosmético con identidad, ciencia y origen.
Al entrar en contacto con el agua, parte de los productos que utilizamos puede llegar al ecosistema acuático.
Por eso Kelyos no solo piensa en cómo su fórmula actúa sobre tu piel, sino también en qué ocurre después de usarla.
Su formulación está desarrollada para no dejar rastros en el mar y en los cursos de agua, buscando reducir su permanencia e impacto residual en el ecosistema. Porque cuidar tu piel también implica mirar más allá de ella.